domingo, 24 de marzo de 2013

Capitulo 5

      Despierta mi subconsciente con el sonido arrogante del reloj; hace mucho de eso. Mi mente se centra en ese sueño, un sueño que nunca acabó. Terminó con esa sombra de la que no tengo  nombre. Me levanto con ganas de nada. No se como despertar de ese momento en el que mi mente está en blanco. Me dirijo al baño para darme una ducha -solo así despertaré- Miro en la puerta del baño que está paralela a la mía, veo un habitación vacía, con las persianas bajada y todo a oscuras; desde que volvimos a casa, Jenna duerme en la habitación de mis padres dejando su habitación toda para mi. En otras circunstancias eso me hubiese alegrado pero ahora me da igual, porque solo aprovecho la habitación cuando Sonia viene a dormir. Intento no pensar en esas tonterías y me meto en la ducha. Después de un rato salgo e intento vaciar  mi mente, cuando termino de procesar todo, voy a mi habitación, me visto y preparo todo. Lo último que hago es mirar el móvil a ver si tengo algún mensaje de Sonia. No hay nada, es Sábado y esta durmiendo seguro. Bajo las escaleras y veo a Jenna preparando el desayuno y también esta Tom, su novio. Seguro que esto de venir a mi casa es una rutina para él, casi vive en ella.
     -¿Qué hay de desayunar? -digo entrando en la cocina
     -Tortitas y zumo de piña, ¿te apetece? -mientras que sirve a Tom, va preparando la masa de las tortitas para mí.
     -Mmm, tortitas que rico -en tono irónico- Prefiero zumo, ya me haré un bocadillo o alguna otra cosa, que tengo prisa -miro en la nevera haber si encuentro algo
     -Ah, sí y ¿a dónde vas?¿has quedado con Sonia?
     -No, ella a estas horas esta durmiendo.
     -Pues entonces ¿qué vas a hacer?- dice Tom terminando de desayunar.
     -Voy a casa de mis tíos a montar a caballo- cojo un bocadillo del otro día que no me lo comí- Umm... jamón, que rico- me doy la vuelta y veo a Jenna y Tom sorprendidos- ¿Qué pasa?...Si es por el bocadillo, es de ayer así que no pasa....
     -No, si no es eso- Tom se gira, mira a Jenna y lo suelta- Pensábamos que nunca volverías a montar a caballo desde que volvisteis.
     -¿Y?- lo digo en tono enfadado.
     -Bueno vale ¿quienes que te llevemos?- dice Jenna cogiendo la cosas.
     -No tengo otra forma de llegar ¿no?- me dirijo a la puerta e insisto- Vamos o ¿no?
     -Vale, vamos.

     Salimos a fuera, nos montamos en el coche y nos dirigimos a las afueras de la ciudad. Después de un rato llegamos a casa de mis tíos. Me bajo del coche y me despido.
     -Adiós.
     -¿Te venimos a buscar luego?
     -No hace falta, daré una vuelta y me llevara Hugo a casa.
     -Vale, adiós que te lo pases bien.

     Sube la ventanilla del coche y se van. Llamo a la puerta y me abre mi tía que sorprendente mente me da un abrazo. Llevaba tres años sin verme.

sábado, 9 de marzo de 2013

Te Fallan

     A veces cometemos el error de creer que hay personas tan buenas y con sentimientos tan nobles que jamás te harían dañó. Depositas tu confianza equivocadamente en esas personas, piensas que son parte de tu vida y de pronto te das cuenta de que todo era una farsa, una mentira y aquella  persona que tenias como una excelente persona, ahora se ha convertido en tu peor pesadilla.
     Y es que nosotros, las personas, cometemos errores aun sabiendo que no tenemos que cometerlos, por ejemplo; llevas hablando con una persona toda la vida, es tu amig@, y un día como si nada todo cambia y te deja de hablar sin saber por que.
     Puede que los últimos días alguien a quien tú querías mucho y en quien confiabas, te defraude; aquella persona  a la que nunca creíste que te haría mal, te falla y ahora tienes dentro de ti un sentimiento horrible de saber que alguien que siempre te demostró sinceridad, fidelidad y apoyo, simplemente te fallo y no esa la persona que tu habías idealizado.

viernes, 8 de marzo de 2013

      Este eres tú, con los ojos cerrados, bajo la lluvia. Nunca imaginaste que harías algo así, nunca te  había visto como ... mmm ... no sé como describirlo, como, una de esas personas a las que le gusta la luna o que pasan horas contemplando las olas o una puesta de sol. Seguro que sabes de qué gente estoy hablando...o tal vez no. Da igual, a ti te gusta estar así, desafiando al frío, sintiendo como el agua empapa tu camiseta y te moja la piel. Y notar como la tierra se vuelve mullida bajo tus pies y...el olor, y el sonido de la lluvia al golpear las hojas. Todas esas cosas que dicen en los libros que no has leído...éste eres tú. Quien lo iba a decir, tú.

Invisibles bolsillos

     En un invisible bolsillo mi alma suave te lleva y camina por la calles del mundo de la espera. Mis ojos llenos de niebla desnudan el bello cielo buscando el milagro de tus ojos negros… Me elevo a lo alto en pos de una estrella que me guía siempre cual bella hechicera. Recorro ese mar que me da dulzura y embriaga mi vida con tanta frescura. El encaje de las olas me toca tiernamente y alcanza el sosiego al borde de la mente. Recorro con ansias la inmensidad azul, y pierdo mi esencia en las nubes de tul. La añoranza regresa, me roza con la brisa, me acaricia y se aleja, como vino… de prisa.
      El sol en el horizonte deja su estela dorada. Y la vida así me dice que terminó la jornada. Que no se oiga mi llanto, ni descubran mi dolor, para que nadie vea agonizando mi amor. Una dulce mirada se instaló en mis pupilas y cambio en un instante tristezas por alegrías. Muestro al mundo esta delicada calma que llora por dentro, muy cerca del alma. Allá donde nadie vive y el gemir es eterno, duermen los sueños de los amores muertos.

Te olvido

      Eres ave fugaz y peregrina que bañas tus alas en el cielo, flotando liviana y sin sentido, tal vez cumplimiento tus anhelos. Buscas en el horizonte infinito un sueño perdido, un gran amor y tu vuelo se vuelve nostalgia, y en tus ojos se esboza el dolor. Acaricias las rosas de la tarde, te fundes en la bruma temerosas, el lucero que ilumina tu ventana estalla en el alma de las cosas. Loca mi roja sangre te persigue como un volcán encendido... abraza las cenizas azules de mi amor y ¡tu olvido!